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NECESIDAD-ES

Esta semana he leído un artículo muy interesante (como todo lo que publica) escrito por Pilar Jericó.

 

En dicha publicación Pilar, habla de la teoría de las "Necesidades" de Anthony Robbins (Tony Robbins) y Cloé Madanes, con la cual buscan encontrar soluciones a los conflictos interpersonales. 

Ambos exponen que hay 6 necesidades agrupadas en dos tipos diferentes, 4 de estas son básicas y 2 superiores.

 

Básicas

 

  • Necesidad de Seguridad
  • Necesidad de Variedad
  • Necesidad de Relevancia
  • Necesidad de Conexión

 

Superiores

 

  • Necesidad de Desarrollo 
  • Necesidad de Contribución

 

Pilar en su artículo comenta que “El grado de preocupación por estas cuestiones depende de cómo seamos.” Y nos deja la conclusión de Robbins y Madanes: Todos, en algún momento, buscamos las cuatro primeras necesidades. Sin embargo, solo las dos últimas, denominadas superiores, nos ayudan a alcanzar la felicidad.

¡Qué bofetada más grande me ha dado ese texto!

 

Me gustaría primero poder definir esas necesidades. ¿Quién no se ha sentido alguna vez en su vida desprotegido, expuesto o sin capacidad de control? Sin Seguridad.

Planteándome mi caso, percibo que tengo esta necesidad disparada. En mi grado superlativo de necesitar sentirme en un entorno que controlo para poder sentirme cómodo. Limitándome a la reclusión muchas veces, por no enfrentarme a la incertidumbre que reina fuera. Curiosamente esa necesidad choca a veces con la siguiente, la de Variedad. Aquí es donde juega la curiosidad humana, y de eso algunos de nosotros tenemos un rato largo. Esa inconformidad de lo conocido frente a las ganas de devorar nuevos límites y ponernos a prueba. Romper nuestra rutina y saborear todo lo nuevo. Mi necesidad de sentirme seguro y en un contexto bajo control, discute casi a diario con mis ganas de ponerme a prueba y experimentar cosas nuevas. A veces siento que soy personas diferentes según estas distintas necesidades hablan, como un disco obsoleto que solo repite; No eres feliz (según la necesidad que esté sin cubrir en ese momento, claro).

 

Sobre la Relevancia, no hay mucho que decir viviendo en la sociedad que vivimos del selfie. Sentirnos importantes, únicos.  Hay gente cuya motivación es la relevancia social a cualquier precio. No hay nada más básico en el ser humano que sentirse querido, que a alguien le importas. Hay personas que se esfuerzan en lograr cosas que repercutan  en beneficios para los demás para sentir así que son relevantes para ellos. De hecho esta necesidad va muy unida a la última de las necesidades básicas, la de Conexión.  Como buenos mamíferos, necesitamos sentirnos parte de un grupo. El sentimiento de pertenencia es uno de los instintos más profundos de las personas. Conforme pasa con la Seguridad y la Variedad, la Relevancia y la Conexión son ciertamente antagónicas. La primera implica sentirnos importantes, sentir nuestro ego reforzado, nuestro Yo. Pero la conexión habla sobre compartir ese Yo con otros, con nuestra familia, amigos o pareja.  Una vez más hay que saber equilibrar la balanza. Quiero sentirme conectado a los demás, parte de algo más, y para ello tengo que apartar mi ego, pero ¡OJO!, cuidado con lo que toleramos para poder sentir que formamos parte de ese algo, porque podemos estar dañándonos a nosotros mismos. Marcar límites para equilibrar un poco lo que damos y lo que recibimos sería un pequeño truco.

 

Si hablamos de las necesidades superiores el Desarrollo, que nada tiene que ver con la relevancia, recae en sentir que progresamos, aprendemos y avanzamos.  Y la Contribución habla sobre la necesidad de ayudar al otro. Se entiende como la motivación más elevada. Una vez más, ninguna de estas necesidades es buena o mala, sino que el “rollo” está en comprender para nosotros ¿Qué nos mueve en la vida? ¿Qué nos hace felices?. Y después de eso, ir ajustando nuestras diferentes  necesidades para encontrar el punto perfecto en que ambas se encuentren y traten, no discutan. 

 

Espero que este pequeño texto os lleve a reflexionar, como me ha llevado a mi conmigo mismo, sobre cuáles son nuestras necesidades y sobre todo EN QUÉ GRADO tenemos cada una. Para poder regularnos, equilibrarnos y ponernos en marcha. 

 

Buscando siempre aquello que nos mueva o haga felices.